miércoles, 1 de diciembre de 2010

Su angelical verdad se llama amanecer.


Nadie siente la molestia

De escribir una canción,

Una estrofa al mar.


El verso de una nube

Se envuelve de sentimientos

Llenos de lágrimas.


La mañana

Se dispone a recoger

Los restos de una velada,

De amor y miel.


Es así como nadie se toma la molestia

De escribir un carta al mar.


La sed de mi garganta,

Se torna áspera y glaciar,

Retomando con alientos,

Una historia que descascara

El tiempo que no llega,

La prehistoria que no somos,

La amargura que no vive

Quien puede amar.


Corría el sol

Su larga carrera por llegar

A la mañana sin caer

Sin disimular su pesada soledad

Sus rayos míseros por ser,

Solo luz


Y así ocurrió

Que las nubes lo acompañaron

A danzar

A ser compañeras de verdad.


A recordarle que no serian nada sin tener

Un brillar en su amar.


La perpetúa magia de ser solo sol

Recordó que la claridad se desenvolvía en soledad

Como una explosión de Dios,

Como una calle que no tiene final

Simplemente como el.


Nació tal como es,

Sin ser bello escribía una verdad,

Lastimando a los sordos con su

Rápido pensar,

Con su acalorada apreciación

De ser simplemente mortal.


Y no condenó,

A los muertos pues no tenía en sus manos,

El poder de dar vida a una flor.


Fue simplemente cortes

Como un caballero de la antigüedad,

Tratando de rescatar un amor,

De un castillo resguardado por un dragón,

Muy rápido y veraz,

Silencioso y locuaz,

Llamado soledad,

Llamado amanecer.


martes, 9 de noviembre de 2010

A veces...

Tan solo me gustaría saber,
que me falta
o que me faltó para...







miedo inunda... miedo déspota, sigiloso.





solo me pregunto... solo preguntas... tan solo yo...

miércoles, 20 de octubre de 2010

"Parajes" (cientosesentayunmildiez)


Cuando las calles se levantan alrededor de nosotros, no son mas que parajes tacitos envueltos en mediocridad.

Son solo elementos triviales dispuestos para ser recorridos, pisados, acogiendo los caminos que nos llevan a todas aquellas partes y lugares que deseamos tener como destino.

A veces convivimos junto a esas calles y rincones sin saber que marcaran de una manera u otra nuestra existencia.

Tantas palabras esparcidas por sus espacios. Tantos suspiros revueltos con su aire. Tantos parpadeos carcomiendo su presencia.

En el momento exacto en el que escribimos una nueva página en nuestro libro ilimitado de ilusiones, no nos fijamos que esos lugares, que son simples y comunes para el resto, serán para el protagonista de la historia: importantes, sagrados y simbólicos.

El día de hoy puse mis pies sobre uno de esos lugares. No estaba acompañado por quien quería estar, sin embargo el recuerdo hizo que aquella persona se personificara por un instante.

Y reviví por unos segundos aquella extraña emoción oculta, mientras entendía de manera dificultosa que mis zapatos, aparte de recoger polvo, también se encargan de teletransportarme a aquellos momentos en los que hace falta solo un suspiro para dibujar una mueca de sonrisa en mi cara.


martes, 19 de octubre de 2010

La mirada del infinito (cientocincuentayunmildiez)


Mientras el mundo seguía con su inerte curso giratorio, la Primavera se ofrecía sobre un mantel blanco de flores una vez más en esta vida.

Mientras los árboles seguían su danza obligada tejida por el viento, las aves planeando sobre algo mas que el infinito, y el sol alumbrando su grandeza desde el cielo, las canciones escritas en calma, en la oscuridad, en el infinito, luchaban por tener aunque sea un minuto de tus ojos sobre su atención.

Fue así como el mundo por solo un segundo se detuvo, la gente no importaba, la nubes se convirtieron en esclavas de nuestra soledad. El monopolio fingido de lo imposible, una vez mas se vestía de cuello y corbata adquiriendo su actitud déspota y egolatra.

La mañana se hizo tarde, y la tarde se transformo en noche. Mientras las palabras eran sentimientos, y a su vez los sentimientos vida.

Las emociones no lograron saltar de los ojos deslizándose por las mejillas. Y tampoco fue necesaria una mano rozando una carita encapsulando en los dedos las gotas de rocío provenientes del alma.

Una vez mas el mundo fue solo eso, mundo.

Un a vez mas, la vida fue solo eso, vida.

Nuevamente las palabras reservadas hace meses quisieron ser reveladas, libres.

Ya no deseaban estar agazapadas tras ojos inciertos. Tras una garganta apretada.

Es por eso que aquel día, jugueteando descontroladas, se tomaron de las manos e iniciaron el vuelo mas hermoso que nunca habían realizado.

El viaje hacía tu alma y corazón.

En el camino dudaron, tuvieron miedo. Se arrepintieron, sin embargo tomando fuerzas de versos lograron bailar juguetonamente sobre tus oídos, sobre tu cuerpo. Simplemente sobre tu corazón.

El día de hoy esas palabras viven en ti. También un poquito en mi. Y viven dentro de los recuerdos de aquel día.

Uno que paralizo por un instante el mundo.

Un día que permitió a los angelitos escaparse de su mundo celestial, para juguetear en tus ojos. Los mismos que un día mire a lo lejos. Y que en aquel momento se convirtieron en oxigeno para el respirar de toda la humanidad.

Mientras el reloj avanza, y el mundo toma nuevamente su rumbo, un poeta vuelve a encapsular palabras dentro de sí. No sabe hasta cuando las tendrá guardadas. No sabe cuando nuevamente será la oportunidad de permitirse soñar.

Mientras tanto aún piensa de forma intermitente en aquella mirada, que tan solo con un parpadeo, fue capaz de detener el pequeño mundo, que vive en el interior de sus pensamientos.





domingo, 3 de octubre de 2010

Anoche!!!

La pasada noche, en mis sueños,
estuviste a mi lado,
a nadie le importa,
a ti tampoco...

lunes, 23 de agosto de 2010

-El Suspiro Encadenado-

Cuando una noche extraña como esta, me obliga a esta hora de la madrugada a doblegar un pensamiento en letras, es cuando no logro interpretar lo que la exhalación de un suspiro quiere decir.


Si me preguntarán que es lo que sucede al interior de este universo que esta mas allá de mi mirada, creanme que no sabría responder, al menos el día de hoy, al menos a las 2 de la madrugada, al menos en este diminuto instante en el mundo.


Muchas veces en mi vida he mantenido palabras cautivas dentro de mí. Prisioneras de mis temores. Exiliadas del mundo.


Mas de una vez, una palabra, que desea gritar algo un poco mas bello de lo habitual se ha quedado guardado dentro de sí, encapsulada.


En mas de una ocasión un sentimiento en forma de letras entrelazadas ha querido vivir, reconocer el universo. Sin embargo en mas de una oportunidad aquella palabra, es decir, aquel sentimiento, ha quedado recluido en mi garganta, ahogado.


No se si estuvieron bien las decisiones que he tomado. No se si los sentimientos que mas de una vez retuve en la garganta y no les permite darles voz, son los mismos que el día de hoy me piden y solicitan escapar, no importandoles nada.


No se si los sentimientos que extrañamente estan ahí queriendo ser oídos, escuchados, deben vivir dentro del oído de aquella persona a la que can dirigidos.


Tampoco se si el oido de "esa persona" lograra traspasar la emoción contenida en cada letra hasta su alma y corazón, sin decodificar en el camino cual es la emoción inicial, transparente, pulcra con la que fue creada.


A veces el universo es tan pequeño cuando se encuentra dentro de mí, que mis ojos no logran mostrarle al mundo la mágia que puede vivir dentro de mis parpadeos. Si pudiera corear lo que siento en este momento, con estrellas, arco-iris y nubes creo que mi mensaje sería entendido como algo natural, como algo divino, como algo hermoso, por el solo hecho de mostrarse tal cual es. Sin embargo el poder de mi agonía no es tan inmenso como para poder describir lo que se siente ser una hoja danzando con el viento, o mas simplemente, estar vivo mientras la noche entumece tus pensamientos con irrealidades que aún persisten en ser inmortales, y con realidades que no se si realmente quiero que sucedan.


Tantas veces, y tantas noches como esta he sentido cosas semejantes, la pregunta sin respuesta es si debo una vez mas ahogar este pequeño suspiro dentro de mí, o finalmente llego la hora para permitirle volar hasta los brazos de quien quiera ser poseedora de un rayo de luz que aún esta en proceso de ser estrella, aún esta en proceso de ser constelación. Aún siquiera es una posibilidad de ser recordado.



martes, 1 de junio de 2010

El frío. Su pesar. El poeta sin poemas.

Me había olvidado un tanto porque me gusta el frío.

Esa mezcolanza de aire y frialdad que se confunde con la gelidez de las manos deseando ser tomadas por otras y de esa manera combatir junto a un acompañante el desamor .

Es tan impropio pensar como una sonrisa es tan endulzante, tan suspicaz, tan mágica.

En un día gélido como el de hoy, desearía ser algo mas que un suspiro, o que palabras escritas en un blog.

Me gustaría ser oído con la claridad que solo el viento logra captar. Desearía ser un impulso y que una melancolía se apropie de mis sentimientos y los enfríe, volviendome menos humano, menos sentimental, menos yo.

He convivido con esta que es mi esencia (a veces amada, otras tantas odiada) desde hace años inconclusos y retardados.

Esta esencia bendita y maldita que me permite ser yo. Un poeta sin metáforas. Una esquela sin dibujos. Una mirada sin un beso. Un verso sin una canción.

El tiempo m e ha convertido en alguien especial pero imposible. En alguien fantasmal solo querible por quien no me puede querer. Solo amable por quien no me puede amar.

Es extraño ser un poeta sin rimas. Es más raro sentir que la magia se extingue. Es mas que raro. Es triste.

A veces suelo sentirme especial. Lo he sentido un millón de veces. Sin embargo algo pasa. y mis ridículos anhelos de sentirme importante se desvanecen como pompas de jabón.

Al igual que Silvio, "me gusta hablar de las cosas que son imposibles, porque de lo posible se sabe demasiado". Sin embargo lo mismo me ha hecho sufrir. Y me ha convertido en una lágrima inconclusa. Recluida y atrapada en algún ojo. O recordad en un corazón.

Si pudiera traspasar la mirada de la doncella que danza sobre mi memoria, trataría de sanar su alma con besos. Con palabras de amor. Con un abrazo, eterno pero sencillo.

Sin embargo no soy Dios, y mi vuelo se limita a ser un estorbo para las aves que planean sobre el mundo inundando las sombras con siluetas de aleteos.

Si pudiera llamarte doncella, prepararía una alfombra de rosas en donde rozaría tus cabellos con la punta de mis dedos. Hasta que te quedes dormida. Y te protejería. Un poco mas de una eternidad.

Sin embargo soy simplemente yo. Un loco irracional que se esmera en ser bello. En ser mas que un recuerdo.

En ser un poeta que no se aburre de hablar sobre los sueños. De basar su existencia sobre una ilusión, que día a día se desvanece, tanto como una palabras. Tanto como un te quiero (el cual ya no existe) Tanto como una canción.

Es por eso que escribo palabras, al viento, al mundo, al mas allá. A alguna persona que las quiera leer. O a una princesa que insiste en ausentarse de mi vida para de esa forma dedicarle un par de suspiros mientras tanto, junto con mis horas, desgarro pasos sobre el asfalto.

viernes, 21 de mayo de 2010

Para mi ángel desde las alturas. (inalcanzable)







No suelo creer mucho en el destino. En esa avalancha rencorosa de sucesos que ocurren porque si en la vida. Es mas he tratado de hacerle creer a mis pensamientos que las cosas siempre pasan por algo, por algún motivo en especial.



Hay tantas cosas que suceden incluso con nuestro cuerpo. Respiramos por inercia los suspiros de los otros y nos adueñamos de la historia de muchos.



En estas locas carreras de los sueños me he encontrado con seres hermosos alrededor de mis infantiles deseos de querer a un ser especial.



Sin embargo hay ocasiones en las que nuestra sonrisa impregnada de niñez desaparece de nuestra carita, y recordamos que somos adultos en crecimiento, en una madurez que en vez de hacernos mas felices y cuerdos nos transforma en seres incapaces de sonreir.



Hace un par de días conocí a un angel. Bello en su andar. Con una sonrisa dulce, sincera, propia.



Tiene alitas multicolores capaces de cambiar mi mundo con tal solo una de sus miradas.



Aquel ángelito al verme un día recostado sobre mis piernas, me tomo entre sus manos. Me apreto en contra de su pecho, y simplemente dejo que mi cuerpo recibiera un poco de su calor.



Fue extraño aquello. Sentir como renacía en mi, un poquito de conciencia y calma me hacia presumir que por fin habia hallado a un guardian de sombras y una lucecita para mi camino.



A pesar de esto aquel ángelito me miro a los ojos, me inundo de paz. De mucha paz. Pero tambien de melancolía.



Me dijo a través de sus ojos que si por el fuera me brindaría vida, amor, cariño, compañia, eternidad. Pero sin embargo no podía.



Al saber aquello me sentí muy triste, porque necesitaba un poquito mas de ese cariño que solamente aquel ser de luz era capaz de entregar.



Sin embargo lo deje que se marchara, haciendole prometer que aunque sea una vez cada cierto tiempo bajara de su cielo inalcanzable, y tan solo me abrazara por un par de minutos.



Con una sonrisa de sus labios me hizo comprender que asi lo haría. Es por eso que desde aquel día cuando las constelaciones alumbran al sol y este a su vez besa a la luna. Las estrellas rodean a mi angelito quien baja desde su trono de distancias y agonías hasta mi rincón, en donde mis ojos la esperan tratando de calmar un poquito mis latido, extendiendo consigo la alegría de verla, aunque sea en mis sueños y besarla aunque sea en mi imaginación.



Si tuviera que decirle algo a mi angelito sería gracias. Le diría que a pesar de no poder tenerla siempre a mi lado, en este mundo terrenal, esperaría hasta que me salieran alitas para poder volar a su lado.



No se si me angelito me querrá esperar, y yo no se si algún día me saldrán alas para poder volar a su lado. Solo se que hace unos días atrás yo no era nadie. Y ahora gracias a la vida soy un recuerdo que vive dentro de la memoria de este angel majestuoso quien convive en su mundo, junto con mis ojos y mi corazón.



Angelito, dime si vale la pena esperar tu retorno y por favor cuentame si alguna vez podré besar tu boca sin temor, ni miedo.



Te juro que te quiero, y es más, creeme que si todo fuera distinto, no habría dudado un minuto en haberme convertido en tu sombra y convivir junto a tu belleza por siempre.



No se si existe el destino, sin embargo se que te conocí por un motivo, el cual fue hacerme recordar que en esta vida existen sueños e ilusiones que aunque parezcan muertas aún sobreviven ya sea en un cuento, un poema, una mirada, tan solo en un parpadeo.



Angelito te quiero.



Angelito... no se si esperar a que podamos volar juntos.



Angelito, cuida mis ojitos que en este día te dicen cuanto te quieren a la distancia.

jueves, 8 de abril de 2010

Palabras... solo acciones sin color!!!

Palabras bastardas,

llena de basuras febriles,

gelidez emocional.


Te veo a la distancia

recorriendo los mismos parajes

odiados,

prosaicos,

inelegantes.



Es tan absurdo pensar de forma distinta.

Es un deseo descontrolado.

Inmenso.

Torpe.

Testarudo.

La poesía no sirve de nada.

Mientras las palabras explotan en mi colchón,

haciendome odiar a las estrellas,

y su brillantez ingenua,

que aún alumbran a los mortales,

que ni siquiera se fijan

en su locas ganas de brillar.



Nubes,

Cielos,

Dioses,

Caminos,

Etc etc etc.


Simbolismos infames.




No valen de nada.


No valen la pena.





Las palabras palabras son, y ahi se quedan en su imbecil existir.






Los hechos son los que quedan, hechos que son despreciados.




"En ese momento el sabio rasga sus prendas de vestir, aleteo hasta el cielo, besa a cada estrella y comienza nuevamente su sueño de colores"

jueves, 18 de marzo de 2010

Paralelismo Temporal. (Huellas)



¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?

En este momento, paralelamente a mis emociones absurdas están ocurriendo tantos sucesos, que no se porque me afectan tanto.

Es como si una lágrima se agrandará cada vez mas y derramara sobre mi pecho miles de pequeñas gotitas reprimidas en forma de melancolía.

Me gustaría dormir cobijado en brazos amables y queribles. En brazos que mientras reposo sobre ellos vallan secando cada uno de los lamentos que mis ojos sollozan al descansar.

M gustaría dormir mientas unos brazos me cobijan, jugueteando con mi cabello y diciéndome palabras lindas de un futuro inmediato. De un pasado lejano.

En este mismo instante, a miles de kilómetros la vida se forma camino, las almas se juntan, se entregan, se llaman las unas a las otras. No conocen de mi existencia, no recuerdan mi dolor. Me vuelvo invisible, cabizbajo, desatento conmigo mismo.

¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?

Duelen en mis oídos. Duelen en mis pensamientos. Duelen en mis ilusiones llenas de infantilismos baratos y pobres. Es ahí donde mas duele, y no se como detener en mi cuerpo la poca magia que me queda. Estoy tan empobrecido de detalles, y cada día esta situación empeora.

Me estoy convirtiendo en una máquina de caricias inexistentes, mientras tanto mis pasos no van dejando huellas.

Y eso es lo peor. Mis pisadas son horribles, incapaces de desprender algo de carisma para ser seguidas.

Me avergüenzo de marcar mis huellas en la arena ya que nadie las querrá seguir. Me apeno de ocupar espacio en la arena marcando mis torpes pasos, quitándoles y robándoles el lugar a enamorados que alegres corretean a las gaviotas danzantes de espuma y cielos.

Ellos merecen ser dueños de toda la playa, de todo grano de polvo. Los pasos de ellos merecen besar el piso húmedo del mar, ya que son ellos los que dejarán un legado de amor, de besos fraguándose en la eternidad, De manos tomadas eternamente. De imágenes plasmadas en horizontes pasajeros. Aquellos retaros son los que desea capturar una puesta de sol. No mis pasos monótonos y tristones llenos de esperanza vacía.

La luna no desea bañarse en mis pupilas desgraciadas y faltas de amor.

Mis ojos son horrendos en comparación a aquellos que tienen impregnados en sus pupilas cartas hermosas escritas por algún enamorado.
Mis brazos son tan vacíos, tan poco protectores.

Mis dedos parecen ramitas de olivo, que día a día se marchitan entre sí.

Es todo tan extraño desde esta perspectiva en la que veo todas las cosas.

Encuentro insensato el cantar de la mañana, haciéndome despertar de mis sueños alegres de felicidad.

En ellos soy feliz, en ellos vuelo por los aires, alrededor del mundo, y me alegro de ver cuando estallan los cometas sobre el firmamento.

En los sueños, soy príncipe de princesas. En los sueños tengo trajes reales, hermosos, azules. No como los que uso diariamente, que son harapos tejidos por mis constantes alusiones de futuros.

En los sueños navego sobre un hermoso corcel blanco.

Son raros los sueños.

A veces preferiría vivir soñando, que soñar viviendo.

En este mismo instante, de forma paralela, se están creando ilusiones, fantasías. Las almas se entregan al universo y a si mismas.

Es tan bello lo que veo desde mi ventana.

Es tan lejano de mi lo que observo.

¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?

Debe ser porque solo las he escuchado en sueños remotos, alejados de toda realidad que pueda poseer.


¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?



En este momento, paralelamente a mis emociones absurdas están ocurriendo tantos sucesos, que no se porque me afectan tanto.



Es como si una lágrima se agrandará cada vez mas y derramara sobre mi pecho miles de pequeñas gotitas reprimidas en forma de melancolía.



Me gustaría dormir cobijado en brazos amables y queribles. En brazos que mientras reposo sobre ellos vallan secando cada uno de los lamentos que mis ojos sollozan al descansar.



Me gustaría dormir mientas unos brazos me cobijan, jugueteando con mi cabello y diciéndome palabras lindas de un futuro inmediato. De un pasado lejano.



En este mismo instante, a miles de kilómetros la vida se forma camino, las almas se juntan, se entregan, se llaman las unas a las otras. No conocen de mi existencia, no recuerdan mi dolor. Me vuelvo invisible, cabizbajo, desatento conmigo mismo.



¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?



Duelen en mis oídos. Duelen en mis pensamientos. Duelen en mis ilusiones llenas de infantilismos baratos y pobres. Es ahí donde mas duele, y no se como detener en mi cuerpo la poca magia que me queda. Estoy tan empobrecido de detalles, y cada día esta situación empeora.



Me estoy convirtiendo en una máquina de caricias inexistentes, mientras tanto mis pasos no van dejando huellas.



Y eso es lo peor. Mis pisadas son horribles, incapaces de desprender algo de carisma para ser seguidas.



Me avergüenzo de marcar mis huellas en la arena ya que nadie las querrá seguir. Me apeno de ocupar espacio en la arena marcando mis torpes pasos, quitándoles y robándoles el lugar a enamorados que alegres corretean a las gaviotas danzantes de espuma y cielos.



Ellos merecen ser dueños de toda la playa, de todo grano de polvo. Los pasos de ellos merecen besar el piso húmedo del mar, ya que son ellos los que dejarán un legado de amor, de besos fraguándose en la eternidad, De manos tomadas eternamente. De imágenes plasmadas en horizontes pasajeros. Aquellos retaros son los que desea capturar una puesta de sol. No mis pasos monótonos y tristones llenos de esperanza vacía.



La luna no desea bañarse en mis pupilas desgraciadas y faltas de amor.



Mis ojos son horrendos en comparación a aquellos que tienen impregnados en sus pupilas cartas hermosas escritas por algún enamorado.


Mis brazos son tan vacíos, tan poco protectores.



Mis dedos parecen ramitas de olivo, que día a día se marchitan entre sí.



Es todo tan extraño desde esta perspectiva en la que veo todas las cosas.



Encuentro insensato el cantar de la mañana, haciéndome despertar de mis sueños alegres de felicidad.



En ellos soy feliz, en ellos vuelo por los aires, alrededor del mundo, y me alegro de ver cuando estallan los cometas sobre el firmamento.



En los sueños, soy príncipe de princesas. En los sueños tengo trajes reales, hermosos, azules. No como los que uso diariamente, que son harapos tejidos por mis constantes alusiones de futuros.



En los sueños navego sobre un hermoso corcel blanco.



Son raros los sueños.



A veces preferiría vivir soñando, que soñar viviendo.



En este mismo instante, de forma paralela, se están creando ilusiones, fantasías. Las almas se entregan al universo y a si mismas.



Es tan bello lo que veo desde mi ventana.



Es tan lejano de mi lo que observo.



¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?



Debe ser porque solo las he escuchado en sueños remotos, alejados de toda realidad que pueda poseer.



Por eso que me esmero en sacar sonrisas. En hacer sentir feliz a una flor entregándosela a los parques.



Es tan raro el mar que besa mis pies incoloros e inertes.



Pareciera como si quisiera hacerme reír haciéndome cosquillas sobre mis dedos.



Me pide que por favor a pesar de estar solo, aún así enmarque mis pisadas en su existencia. En ese instante solo atino a regalarle una sonrisa y continuar derribando castillos construidos en el aire.




Por eso que me esmero en sacar sonrisas. En hacer sentir feliz a una flor entregándosela a los parques.

Es tan raro el mar que besa mis pies incoloros e inertes.

Pareciera como si quisiera hacerme reír haciéndome cosquillas sobre mis dedos.

Me pide que por favor a pesar de estar solo, aún así enmarque mis pisadas en su existencia. En ese instante solo atino a regalarle una sonrisa y continuar derribando castillos construidos en el aire.

martes, 16 de marzo de 2010

Tic Tac (escrito el año pasado, no recuerdo fecha) Dedicado al niño y su niñez

Cada vez que juego con el reloj, he invito a mis sentidos a retroceder con una agonía casi inexplicable en el tiempo, siempre vuelvo al mismo punto, como analizando una circunferencia que nace y termina donde empieza.


Y en ese viaje recuerdo muchas cosas, por ejemplo en mi mente pasean imágenes de mi niñez, aquella niñez que todos alguna vez vivimos, con tontas preocupaciones, con enojos fantasmas, con caramelos de colores, con los cinco sentidos aún inmaduros, con los ojos aún virgenes a muchas cosas que ocurren a lo largo de la vida.

A esa niñez en la que crees que todos están bien, simplemente porque tu lo estas, y que todas las sonrisas de las personas que te rodean son simplemente eso, sonrisas. Al menos yo no me daba cuenta que atrás de cada mueca de la cara con aspecto de felicidad se escondían penas, ni preocupaciones, o quizás lo notaba sin percatarme en el significado de aquello.


Es raro crecer? Darse cuenta que los papás, aparte de ser eso, tambien son humanos, y quizás puede parecer liviano mi comentario, pero si uno intenta ponerse dentro de sus zapatos a veces, no se, la insustancialidad de mis lágrimas pareciera que pierden el sentido.

A veces me gustaría devolver y revolver el tiempo. Quizás omitir cosas que alguna vez dije, o decir cosas que mas de una vez callé.

Me he empobrecido de riquezas este último tiempo, y al ver mi entorno presiento que a veces estoy quedando atrás, y es ahí cuando me viene esa neura digna de una persona mayor, y es ahi cuando detengo mis pasos, trago un poco de saliva... y continuo pisando fuerte y de corrido.


A veces deseo tantas cosas, no sé, tener lo que no tengo, vivir lo que a veces sueño, soñar viviendo y vivir soñando.


A veces simplemente deseo compartir mis sentimientos con otra persona, ser un complemento y ser complementado. Ser humano y que a la vez se me humanice como por tantos años he deseado. Como corresponde, como Dios lo desea.


Para eso he dado pasos, de a poco, pero los he dado. Aunque han pasado "cosas extrañas" este último tiempo confío en que mañana estará todo bien, confío en que el día de mañana volverán las alegrías, confío en que la poesía será solo eso, poesía.

Confio en que mañana el reloj solo avance por su curso natural, y que de una vez por todas deje tranquilo a ese niño que creía al ver una sonrisa que todo estaba bien, y que el mundo era perfecto, solo porque el era feliz.


sábado, 6 de marzo de 2010

Esperanza de ojos sinceros (no quiero leer papelitos con mensajes extraños)

Me aprovecho de la soledad inmediata que me rodea en este minuto, y dejo desatar la agonía que se encuentra dentro de mis ojos por un momento. Un momento breve, pero importante.

Hay cosas que suceden en la vida que son muy extrañas, cosas que me dan miedo, que preferiría borrarlas de todas partes, sin embargo aparecen desenfrenadas, extrañas, capciosas.

No se como sacarme esta extraña amargura que desde el día Viernes por la tarde vive en mi pecho.

He conocido a lo largo de los años personas maravillosas, estrellas terrenales dormidas en el asfalto. Una de esas personas hace unos días fue parte de un juego casi infantil, casi inmaduro, casi inexistente.

Nos escribimos notitas en papeles nerviosos (al menos para mí) con palabras juguetonas, donde los: hola, como estás?, cabra pesada, antipática y las respuestas que venian con un tono de niñez del mismo calibre de pronto se transformaron para mi intranquilidad.

Aquellos papelitos venian con palabras que de a poquito me hicieron sentir extraño, me hicieron sentir nervioso, inquieto. Me hicieron sentir un poco mas vivo de lo habitual.

Si bien es cierto no me decían nada del otro mundo, hay sentimientos que se pueden esconder bastante bien dentro de un par de letras hermanadas.

Por un momento sentí nervios, pero no uno hermoso, no unos nervios ansiosos de enamorado, ni mucho menos sentimentales.

Aquellos nervios fueron feos, tanto asi que aún se encuentran habitando en mi guatita, haciendo pensar en la mirada que recibí hace un par de días atrás. No se que me habrán querido decir esos ojos, sin embargo yo estaba tratando de dilucidar que deseaban expresar.

Dentro de mi senti miedo, por herir quizás un sentimiento o un alma.

Mi mente esta en otro lado en este momento, mi corazón tiene ganas de tantas cosas bellas. Increibles.

Tengo temor de caer en esos pensamientos de culpabilidad. No se que me quisieron decir, aunque presiento claramente lo que significaba esa hablar intuitivo, pausado, melancólico que me entregaron.

A veces el abrazo que uno necesita llega de unos brazos que teme recibir y es por eso que me escondo de las miradas de este mundo. Este mundo que ve el amor como un juego sin sentido, con palabras al aire, con entrega de cuerpos solo por diversion. Se que quizas es tonto lo que pienso. Alguien de mi generación me podrá decir que eso es lo mejor de la vida. Amar libremente, sin ataduras ni sentimientos de culpa.

No puedo pensar así.

Es por eso que esa mirada que me dieron. Esos mensajitos en papeles adornados con dibujitos que recibí me dejaron tan pensativo.

No quiero tener brazos en mi espalda que fehacientemente se que no me corresponden abrazar. Por que mi pensamiento del amor es otro. Trato de que sea hermoso.

Con esto no quiero decir que nunca he tenido un amor hermoso en mí. Por lo mismo lo se, ya que una vez lo tuve y lo perdí.

Sin embargo esa mirada, junto con ese juegos de personas jugando a ser niños me dejo así, un tanto afectado.

Insisto, muchos me dirán que soy torpe. Otros que debo aprovechar de vivir.

Sin embargo algo en mi me dice que no, que mi corazón esta vivo. Pero en otra parte. No en papelitos. No en miradas pasajeras. Sino en un hada voladora que vuela por los cielos. Que no se si la conozco, si ya la conocí, o si algún día la conoceré. Solo se que esta ahi. Cuidándome, protegiéndome. De verdad que no quiero ser como esos que hablan y aman el amor libre y sin represiones.

Para mi el amor es otra cosa. Espero no caer en esa cosa extraña, que por un momento de compañia, mi poco raciocinio le gane a mi corazón ilusionado.

No quiero, no quiero, no quiero, no quiero. De verdad no quiero.

Quiero seguir soñando, aunque sufra, o aunque llore.

Quiero seguir siendo nube viajera, junto con mis recuerdos y mis fantasiosos espejismos que estoy casi seguro que no ocurriran. (por lástima) pero al menos me recuerdan quien soy.

Vida mía, ayudame a entender que el aire y el viento se besan en cada amanecer. Estrellas iluminen las verdades solemnes de los deseos puros de los corazones que aún creen en aquella cosa llamada amor.

Necesito creer una vez mas que existes, pequeño animal con miedo llamado amor.

Necesito encontrarme contigo de frente. Amor real, amor sincero. Amor en ojos como algunos que alguna vez conocí.

Se que lo mas probable que no serán los mismos los que quieran agasajarme, sin embargo creo que existen mas ojos como aquellos que alguna vez me hicieron soñar y creer en el amor.

Se que existen ojos sinceros. Tal como los que una vez conocí y no se porque con mis miedos infundados deje escapar de mi lado.

Se que aún existen ojos bellos, quizas no serán los mismos, pero deben existir otros similares, igual de bellos, de hermosos, de sublimes, de mágicos, de esperanzadores. Simplemente igual de hermosos.

No quiero ser uno mas de los que creen que el amor es algo del momento.

Yo no soy así y no lo quiero ser.

Creo que nunca recuperaré esos ojos que alguna vez amé, y creo querer mucho aún.

Sin embargo cuan feliz me haría encontar unos tan bellos como esos, que con solo un parpadeo puedan crear un universo paralelo, en donde un beso sea llamado paraíso. Y un abrazo sea una cuna para mis deseos de amor sincero.

jueves, 4 de marzo de 2010

Si tan solo pudiera.

A veces me gustaría separar al alma de mi cuerpo, y sobrellevar en mí, solo mis ojos poco especiales, mis abrazos pocos acogedores, mis pasos torpes y sin sentido.


A veces deseo separar a mi alma de mis lágrimas y volverla pura, sencilla, transparente.


Muchas veces he pensado que mi cuerpo es un estorbo. Cada día esta más horrible, mas cabizbajo. Necesito separar a mi alma de mis manos. A mis dedos de tu cabello que aún se mecen sobre tu recuerdo.


Mi cuerpo es un estorbo, y mi alma desea volar, desea brillar por si sola, por si misma.


Tengo ganas de separarme de mi, de ser un poco menos horrendo, y de ser mas espiritual.


Haría tantas cosas si estuvieran a mi alcance!!!


Hasta mataría a mi vida por acompañarte de forma espiritual, de forma sagrada, de manera pura y sencilla.


Sería capaz de sacrificar mi vista y no ver nunca mas una puesta de sol, si con eso lograra que tus ojos la vean por siempre.


Si por mi fuera posible, me arrancaría mis brazos, con tal de que siempres sientas ese abrazo que tanto deseas.


Si por mi fuera me arrancaría mi alma y te la regalaría para que la pongas en tu ventana y te sientas observada cada vez que desees creer que alguien te espera.


Te regalaría mi espiritu para que lo tengas cerca para cada vez que necesites un abrazo, uno fuerte, uno verdadero, uno del corazón.


Si fuera por mi asesinaría este cuerpo que no me permite volar hasta ti. No me importaría morir.


Sin tan solo pudiera con mi alma hacerte sentir querida. Que no estas sola. Daría mi insignificante vida, con tal de estar a tu lado.


Si tan solo pudiera estar cerca tuyo, no me importaría morir y regalarte mi alma, para que sepas que siempre estare ahi para cuando me necesites, aunque sea en forma de espiritu, sobre una estrella. Iluminando cada una de tus lágrimas y transformándolas en sonrisas.


Si tan solo pudiera...

domingo, 21 de febrero de 2010

Si tan solo la noche, mi alma, y el tiempo.


Es difícil ser perfecto, aunque debo reconocer que más de una vez lo he intentado. En más de una oportunidad he tratado de ser Dios y vencer las ataduras de las circunstancias, de la desdicha, de la risa ausente, de la mirada inexpresiva, de los años malditos, del pasado cobarde y del futuro esquivo.


Es difícil tratar de sonreír en un mundo donde tu alma se agita, llora y clama una oportunidad de reír, de sentir, de sentirse acogida por alguien sincero, oculto, temeroso.


He buscado tantas veces aquellas sensaciones de felicidad, ya sea en miradas, en abrazos, en estrellas sin rumbo, en cielos disfrazados de nubes viajeras, en tantas partes. Sin embargo no he podido ser un mago, ya que no he tenido nunca un truco bajo mi manga estropeada y gastada.


Si tuviera que decir algo sería: lo siento.


Y quizás estas palabras no irían dirigidas a nadie en especial, quizás serían solo para mi alma, quien dentro de mí, me castiga con su indiferencia por permitir que este tanto tiempo sola, agazapada en mi corazón. Mi alma que una vez quiso dormitar dentro de mis sentidos, y se quedo alojada allí, invalida, transparente.

Si tuviera que pedirle perdón a algo, sería a mi vida.


Y le pediría perdón por permitir que a esta altura siga sola, no pudiendo compartir su vuelo con nadie.

Le diría que lo siento, que he sido un torpe. Le díria que he desechado la oportunidad de sonreír mas de una vez por imperfecciones tontas, por miedos que solo tienen fundamento en el dolor y el fracaso. Si todo hubiera sido distinto. Si todo hubiera sido diferente el día de hoy alabaría a la sabiduría con abrazos.


Cobijaría mis emociones infantiles en ojos maravillos en donde podría dormir una eternidad y nunca sentir miedo de nada debido a que sabría fehacientemente que en ellos un año es un día, sabría que un beso es un paraíso, y un te quiero sería como navegar junto con nubes viajeras por el cielo.


Es por eso que hoy me hago acompañar de lágrimas solemnes, dignas de un salón enorme y silencioso. Es por eso que mis lágrimas caerían una a una por mis mejillas, formando una hermosa melodía cada vez que tocasen el suelo.

Hoy te dedico estas palabras, pasado hermoso que una vez existio dentro de mi, de mi vida, de mi alma, de mi ser, simplemente dentro de mi ser.


Si he de hallarme culpable de algo, sería de querer ser Dios, de tratar de manejar el tiempo y su sabiduría. De manejar el tiempo y sus circunstancias. De manejar el tiempo y tu corazón.


Es por eso que me retuerzo de dolor, de cólera, de llanto absoluto, inimaginable.


Se que una vez tuve en mis manos tu mirada hermosa hada. Se que una vez quisiste volar tambien como yo lo deseaba hacer. Lo sé y lo tengo claro, pero mi maldita imperfección que hoy maldigo con mi alma te alejó, te desesperó, te hizo arrancar, y creeme que te entiendo.


En ese momento quería ser Dios, y nadie puede siquiera asemejarse a él, nadie puede tomar en sus manos el reloj del universo.


En este instante pienso en ti, como más de una vez lo he hecho, inmerso en mis instantes de dolor. Los meses me han parecido años, y a su vez, los años milenios. Sé que no saco nada con escribir estas palabras. Me gustaría tener una máquina del tiempo y volver al pasado.

Sería todo tan distinto.


Cada día que pasa he pensado que nunca volveré a conocer a nadie como tú.


Por lástima mis palabras han sido validadas por la vida en la que me sumerjo cada día, en la que por obligación debo sonreír tratando de aparentar que todo esta bien, que soy el superhéroe del planeta, cuando en realidad mi único trabajo honorable es tratar de observar los ojos de las personas cuando camino por la calle, por los parques, por todos lados, y tratar de descubir que misterio oculta cada universo oculto en las pupilas de todos los que me rodean.


El único guiño de superhéroe que poseo es el de tratar de sacar aunque sea una pequeña sonrisa de los labios de todos aquellos alrededor, alegrándoles un poquito mas su existencia.


Y que pasa con la mía? En realidad da lo mismo, me he olvidado de mi a medida que pasa el tiempo, no se porque, no se hasta cuando.

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Me he dado cuenta que muchos mirán al mundo con ganas de quere salir a gritar y suplicar un abrazo, sin embargo somos pocos los que realmente tenemos esa presión en el pecho, esa pena nocturna que aparece. Esos recuerdos bellos que llegan a nuestra memoría melancolica.


Muchos dirán que dentro de sí tambien hay abismos, muchos te lo dirán.

Y quizás sea así, y hasta es probable que esos seres sean muchos mas bellos que yo y hasta es posible que aquellas personas sean hasta mas lindas que yo.


Con ojos mas hermosos, con poemas mejores.


Con brazos que puedan protejerte aún mas que los míos.


Quizás ocurra aquello, y mientras eso suceda estoy acá muriendo de pena, de amargura.

Golpeándome cada vez que puedo con mis manos en mi cara, en mi rostro, en mi memoria, en mi corazón.

Bella hada voladora de ilusiones, de ensueños, de fantasías.

Una vez me quisiste mostar el reino de las hadas, una vez me quisiste dirigir a donde se esconden tus secretos, sin embargo jugué a ser Dios y quisé llegar de inmediato a ese lugar. Quisé esquivar precipicios, quise saltarme las barreras.


Fui un estúpido!!!!

Por lo mismo el camino termino cuando siquiera había empezado, cuando por fin me estaba dando cuenta que el camino a sus costados estaba rodeado de flores, de árboles, de frutos hermosos.

Fui un torpe!!!!!

Quisé llegar de inmediato al reino de las hadas y no me fije que el camino en sí era tan bello como mi propio destino. No me di cuenta que mis pies descalzos dañaban las flores que adornaban los parajes. No me di cuenta que mis suspiros arruinaban la vegetación de ese lugar.


Si tan solo pudiera volver a retomar ese camino.

Si tan solo pudiera volver a soñar.

Sin embargo no soy Dios, y tampoco puedo jugar a serlo.


Tambien se que lo más probable es que nunca mas siquiera vuelva a descubrir la entrada a ese mundo y en mi reemplazo sea otro el que vea lo que yo torpemente no ví.

Y sea otro que huela todo aquello que yo no pude oler.

Si tan solo pudiera en este sueño volver a sonreír, tan solo por esta noche, quizás tendría un poquito mas de fuerzas para entender el verdadero significado del beso, que cada noche exhalo, rogándole a Dios que toque tu ventana, y cobije tus ilusiones de niña.

sábado, 30 de enero de 2010

mEtAfOrAusente


Y aún asi bebo de las ansías nocturnas, indeseables, caprichosas, endebles y sublimes de un beso.
Me parece fastidiosamente extraño el añadir palabras subersivas a este espacio casi mudo, casi eterno, casi mío. Cuando sientes que hay miles de cosas que deseas decir. Otras tantas expresar, y unas tantas desear.
A veces tenemos miles de ilusiones fantasmas, de palabras ahogadas en nuestra garganta. Anhelos naufragos de nuestra mente, que acampan en nuestro corazón hipócrita, que lucha contra si mismo para no sufrir y no marchitar mas su color.
El tiempo es consejero, amigo. Solo conviviendo con el me he dado cuenta que existe. Solo siendo un tanto infeliz he notado que sus minutos tienen sesenta segundos, y su hora, algo más que sesenta minutos.
Me siento torpe. Casi como un niñito malcriado acostumbrado a tomar refrescos y comer dulces cada vez que lo desee.
Continuo falto de detalles, llenando mi vida, de regalos inertes, que nunca se materializarán, o que tan solo pasará demasiado tiempo antes de que sean entregados a la persona que realmente merezca recibirlos, y mejor aún que los valore, tanto como lo hago, que los entienda, tanto como yo me comprendo a mi mismo, y que los respete, tanto como mis ojos respetan su respirar.
Cuando se llenan de ilusiones tus latidos, es como si palabras a granel dominarán el mundo, es como si metáforas ausentes dentro de un poema se convirtieran en solo letras entrelazadas sin ningún significado mas que unir oraciones abochornadas y testarudas.
Cuando mueren los lamentos en los ojos, las palabras en la garganta, los besos en tus propios labios, y los abrazos en tus codos, es cuando realmente sientes que te estorba y molesta el hecho de respirar, y te agota ciegamente los discursillos baratos que hablan de aventuras futuras que te harán olvidar las presentes penas del mañana.
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La segunda visión recibida fue un colibri juguetón dando vueltas por el cielo, besando las ramitas de los árboles, descendiendo y elevándose hasta casi tocar las nubes.
En sus alas iba los cuentos que hablaban de mundos que recorrer, gotas de lluvia que debía esquivar. Lamentos que debía persuadir con su aleteo de colibri (juguetón).
Siempre esta avecilla de tiernos ideales y mensajera de sueños, recorría grandes cantidades de ciudades estrelladas, de bosques encantados, de literatura muerta en cartas. Su especialidad era volar al infinito transmitiendo mensajes de buenaventura, de esperanza, y uno que otro recuerdo loco que se halla escapado de la mente de otro loco que espera ser comprendido solo por el hecho de ser valiente y sagaz.
Asi el avecilla de vuelo endemoniadamente feliz azota el firmamento con su canto de felicidad caminando, volando, saltando y aleteando, como si se le fuera la vida en ello. Por eso yo lo observo desde mi ventana, danzando sobre mis palabras, escuchando mi mensaje, anotando cada una de mis peticiones, entusiamado por entregar mis ilusiones al ser que deseo que las escuche.
El avecilla se encaragará de tocar la ventana de esa persona por la mañana, de cantar, de bailar y con una suave melodía la despertará. Le entregará mis ilusiones y sueños. Le regalará mis metáforas ausentes, en donde aquel ser pueda recostar su cabeza y reanudar su sueño, sabiendo que alguien sueña con ella y soñando que sueña con un ser amado.
 

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