Palabras bastardas,
llena de basuras febriles,
gelidez emocional.
Te veo a la distancia
recorriendo los mismos parajes
odiados,
prosaicos,
inelegantes.
Es tan absurdo pensar de forma distinta.
Es un deseo descontrolado.
Inmenso.
Torpe.
Testarudo.
La poesía no sirve de nada.
Mientras las palabras explotan en mi colchón,
haciendome odiar a las estrellas,
y su brillantez ingenua,
que aún alumbran a los mortales,
que ni siquiera se fijan
en su locas ganas de brillar.
Nubes,
Cielos,
Dioses,
Caminos,
Etc etc etc.
Simbolismos infames.
No valen de nada.
No valen la pena.
Las palabras palabras son, y ahi se quedan en su imbecil existir.
Los hechos son los que quedan, hechos que son despreciados.
"En ese momento el sabio rasga sus prendas de vestir, aleteo hasta el cielo, besa a cada estrella y comienza nuevamente su sueño de colores"
jueves, 8 de abril de 2010
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