jueves, 18 de marzo de 2010

Paralelismo Temporal. (Huellas)



¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?

En este momento, paralelamente a mis emociones absurdas están ocurriendo tantos sucesos, que no se porque me afectan tanto.

Es como si una lágrima se agrandará cada vez mas y derramara sobre mi pecho miles de pequeñas gotitas reprimidas en forma de melancolía.

Me gustaría dormir cobijado en brazos amables y queribles. En brazos que mientras reposo sobre ellos vallan secando cada uno de los lamentos que mis ojos sollozan al descansar.

M gustaría dormir mientas unos brazos me cobijan, jugueteando con mi cabello y diciéndome palabras lindas de un futuro inmediato. De un pasado lejano.

En este mismo instante, a miles de kilómetros la vida se forma camino, las almas se juntan, se entregan, se llaman las unas a las otras. No conocen de mi existencia, no recuerdan mi dolor. Me vuelvo invisible, cabizbajo, desatento conmigo mismo.

¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?

Duelen en mis oídos. Duelen en mis pensamientos. Duelen en mis ilusiones llenas de infantilismos baratos y pobres. Es ahí donde mas duele, y no se como detener en mi cuerpo la poca magia que me queda. Estoy tan empobrecido de detalles, y cada día esta situación empeora.

Me estoy convirtiendo en una máquina de caricias inexistentes, mientras tanto mis pasos no van dejando huellas.

Y eso es lo peor. Mis pisadas son horribles, incapaces de desprender algo de carisma para ser seguidas.

Me avergüenzo de marcar mis huellas en la arena ya que nadie las querrá seguir. Me apeno de ocupar espacio en la arena marcando mis torpes pasos, quitándoles y robándoles el lugar a enamorados que alegres corretean a las gaviotas danzantes de espuma y cielos.

Ellos merecen ser dueños de toda la playa, de todo grano de polvo. Los pasos de ellos merecen besar el piso húmedo del mar, ya que son ellos los que dejarán un legado de amor, de besos fraguándose en la eternidad, De manos tomadas eternamente. De imágenes plasmadas en horizontes pasajeros. Aquellos retaros son los que desea capturar una puesta de sol. No mis pasos monótonos y tristones llenos de esperanza vacía.

La luna no desea bañarse en mis pupilas desgraciadas y faltas de amor.

Mis ojos son horrendos en comparación a aquellos que tienen impregnados en sus pupilas cartas hermosas escritas por algún enamorado.
Mis brazos son tan vacíos, tan poco protectores.

Mis dedos parecen ramitas de olivo, que día a día se marchitan entre sí.

Es todo tan extraño desde esta perspectiva en la que veo todas las cosas.

Encuentro insensato el cantar de la mañana, haciéndome despertar de mis sueños alegres de felicidad.

En ellos soy feliz, en ellos vuelo por los aires, alrededor del mundo, y me alegro de ver cuando estallan los cometas sobre el firmamento.

En los sueños, soy príncipe de princesas. En los sueños tengo trajes reales, hermosos, azules. No como los que uso diariamente, que son harapos tejidos por mis constantes alusiones de futuros.

En los sueños navego sobre un hermoso corcel blanco.

Son raros los sueños.

A veces preferiría vivir soñando, que soñar viviendo.

En este mismo instante, de forma paralela, se están creando ilusiones, fantasías. Las almas se entregan al universo y a si mismas.

Es tan bello lo que veo desde mi ventana.

Es tan lejano de mi lo que observo.

¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?

Debe ser porque solo las he escuchado en sueños remotos, alejados de toda realidad que pueda poseer.


¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?



En este momento, paralelamente a mis emociones absurdas están ocurriendo tantos sucesos, que no se porque me afectan tanto.



Es como si una lágrima se agrandará cada vez mas y derramara sobre mi pecho miles de pequeñas gotitas reprimidas en forma de melancolía.



Me gustaría dormir cobijado en brazos amables y queribles. En brazos que mientras reposo sobre ellos vallan secando cada uno de los lamentos que mis ojos sollozan al descansar.



Me gustaría dormir mientas unos brazos me cobijan, jugueteando con mi cabello y diciéndome palabras lindas de un futuro inmediato. De un pasado lejano.



En este mismo instante, a miles de kilómetros la vida se forma camino, las almas se juntan, se entregan, se llaman las unas a las otras. No conocen de mi existencia, no recuerdan mi dolor. Me vuelvo invisible, cabizbajo, desatento conmigo mismo.



¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?



Duelen en mis oídos. Duelen en mis pensamientos. Duelen en mis ilusiones llenas de infantilismos baratos y pobres. Es ahí donde mas duele, y no se como detener en mi cuerpo la poca magia que me queda. Estoy tan empobrecido de detalles, y cada día esta situación empeora.



Me estoy convirtiendo en una máquina de caricias inexistentes, mientras tanto mis pasos no van dejando huellas.



Y eso es lo peor. Mis pisadas son horribles, incapaces de desprender algo de carisma para ser seguidas.



Me avergüenzo de marcar mis huellas en la arena ya que nadie las querrá seguir. Me apeno de ocupar espacio en la arena marcando mis torpes pasos, quitándoles y robándoles el lugar a enamorados que alegres corretean a las gaviotas danzantes de espuma y cielos.



Ellos merecen ser dueños de toda la playa, de todo grano de polvo. Los pasos de ellos merecen besar el piso húmedo del mar, ya que son ellos los que dejarán un legado de amor, de besos fraguándose en la eternidad, De manos tomadas eternamente. De imágenes plasmadas en horizontes pasajeros. Aquellos retaros son los que desea capturar una puesta de sol. No mis pasos monótonos y tristones llenos de esperanza vacía.



La luna no desea bañarse en mis pupilas desgraciadas y faltas de amor.



Mis ojos son horrendos en comparación a aquellos que tienen impregnados en sus pupilas cartas hermosas escritas por algún enamorado.


Mis brazos son tan vacíos, tan poco protectores.



Mis dedos parecen ramitas de olivo, que día a día se marchitan entre sí.



Es todo tan extraño desde esta perspectiva en la que veo todas las cosas.



Encuentro insensato el cantar de la mañana, haciéndome despertar de mis sueños alegres de felicidad.



En ellos soy feliz, en ellos vuelo por los aires, alrededor del mundo, y me alegro de ver cuando estallan los cometas sobre el firmamento.



En los sueños, soy príncipe de princesas. En los sueños tengo trajes reales, hermosos, azules. No como los que uso diariamente, que son harapos tejidos por mis constantes alusiones de futuros.



En los sueños navego sobre un hermoso corcel blanco.



Son raros los sueños.



A veces preferiría vivir soñando, que soñar viviendo.



En este mismo instante, de forma paralela, se están creando ilusiones, fantasías. Las almas se entregan al universo y a si mismas.



Es tan bello lo que veo desde mi ventana.



Es tan lejano de mi lo que observo.



¿Porque duelen tanto las palabras que nunca has escuchado, en comparación a las oídas toda la vida?



Debe ser porque solo las he escuchado en sueños remotos, alejados de toda realidad que pueda poseer.



Por eso que me esmero en sacar sonrisas. En hacer sentir feliz a una flor entregándosela a los parques.



Es tan raro el mar que besa mis pies incoloros e inertes.



Pareciera como si quisiera hacerme reír haciéndome cosquillas sobre mis dedos.



Me pide que por favor a pesar de estar solo, aún así enmarque mis pisadas en su existencia. En ese instante solo atino a regalarle una sonrisa y continuar derribando castillos construidos en el aire.




Por eso que me esmero en sacar sonrisas. En hacer sentir feliz a una flor entregándosela a los parques.

Es tan raro el mar que besa mis pies incoloros e inertes.

Pareciera como si quisiera hacerme reír haciéndome cosquillas sobre mis dedos.

Me pide que por favor a pesar de estar solo, aún así enmarque mis pisadas en su existencia. En ese instante solo atino a regalarle una sonrisa y continuar derribando castillos construidos en el aire.

martes, 16 de marzo de 2010

Tic Tac (escrito el año pasado, no recuerdo fecha) Dedicado al niño y su niñez

Cada vez que juego con el reloj, he invito a mis sentidos a retroceder con una agonía casi inexplicable en el tiempo, siempre vuelvo al mismo punto, como analizando una circunferencia que nace y termina donde empieza.


Y en ese viaje recuerdo muchas cosas, por ejemplo en mi mente pasean imágenes de mi niñez, aquella niñez que todos alguna vez vivimos, con tontas preocupaciones, con enojos fantasmas, con caramelos de colores, con los cinco sentidos aún inmaduros, con los ojos aún virgenes a muchas cosas que ocurren a lo largo de la vida.

A esa niñez en la que crees que todos están bien, simplemente porque tu lo estas, y que todas las sonrisas de las personas que te rodean son simplemente eso, sonrisas. Al menos yo no me daba cuenta que atrás de cada mueca de la cara con aspecto de felicidad se escondían penas, ni preocupaciones, o quizás lo notaba sin percatarme en el significado de aquello.


Es raro crecer? Darse cuenta que los papás, aparte de ser eso, tambien son humanos, y quizás puede parecer liviano mi comentario, pero si uno intenta ponerse dentro de sus zapatos a veces, no se, la insustancialidad de mis lágrimas pareciera que pierden el sentido.

A veces me gustaría devolver y revolver el tiempo. Quizás omitir cosas que alguna vez dije, o decir cosas que mas de una vez callé.

Me he empobrecido de riquezas este último tiempo, y al ver mi entorno presiento que a veces estoy quedando atrás, y es ahí cuando me viene esa neura digna de una persona mayor, y es ahi cuando detengo mis pasos, trago un poco de saliva... y continuo pisando fuerte y de corrido.


A veces deseo tantas cosas, no sé, tener lo que no tengo, vivir lo que a veces sueño, soñar viviendo y vivir soñando.


A veces simplemente deseo compartir mis sentimientos con otra persona, ser un complemento y ser complementado. Ser humano y que a la vez se me humanice como por tantos años he deseado. Como corresponde, como Dios lo desea.


Para eso he dado pasos, de a poco, pero los he dado. Aunque han pasado "cosas extrañas" este último tiempo confío en que mañana estará todo bien, confío en que el día de mañana volverán las alegrías, confío en que la poesía será solo eso, poesía.

Confio en que mañana el reloj solo avance por su curso natural, y que de una vez por todas deje tranquilo a ese niño que creía al ver una sonrisa que todo estaba bien, y que el mundo era perfecto, solo porque el era feliz.


sábado, 6 de marzo de 2010

Esperanza de ojos sinceros (no quiero leer papelitos con mensajes extraños)

Me aprovecho de la soledad inmediata que me rodea en este minuto, y dejo desatar la agonía que se encuentra dentro de mis ojos por un momento. Un momento breve, pero importante.

Hay cosas que suceden en la vida que son muy extrañas, cosas que me dan miedo, que preferiría borrarlas de todas partes, sin embargo aparecen desenfrenadas, extrañas, capciosas.

No se como sacarme esta extraña amargura que desde el día Viernes por la tarde vive en mi pecho.

He conocido a lo largo de los años personas maravillosas, estrellas terrenales dormidas en el asfalto. Una de esas personas hace unos días fue parte de un juego casi infantil, casi inmaduro, casi inexistente.

Nos escribimos notitas en papeles nerviosos (al menos para mí) con palabras juguetonas, donde los: hola, como estás?, cabra pesada, antipática y las respuestas que venian con un tono de niñez del mismo calibre de pronto se transformaron para mi intranquilidad.

Aquellos papelitos venian con palabras que de a poquito me hicieron sentir extraño, me hicieron sentir nervioso, inquieto. Me hicieron sentir un poco mas vivo de lo habitual.

Si bien es cierto no me decían nada del otro mundo, hay sentimientos que se pueden esconder bastante bien dentro de un par de letras hermanadas.

Por un momento sentí nervios, pero no uno hermoso, no unos nervios ansiosos de enamorado, ni mucho menos sentimentales.

Aquellos nervios fueron feos, tanto asi que aún se encuentran habitando en mi guatita, haciendo pensar en la mirada que recibí hace un par de días atrás. No se que me habrán querido decir esos ojos, sin embargo yo estaba tratando de dilucidar que deseaban expresar.

Dentro de mi senti miedo, por herir quizás un sentimiento o un alma.

Mi mente esta en otro lado en este momento, mi corazón tiene ganas de tantas cosas bellas. Increibles.

Tengo temor de caer en esos pensamientos de culpabilidad. No se que me quisieron decir, aunque presiento claramente lo que significaba esa hablar intuitivo, pausado, melancólico que me entregaron.

A veces el abrazo que uno necesita llega de unos brazos que teme recibir y es por eso que me escondo de las miradas de este mundo. Este mundo que ve el amor como un juego sin sentido, con palabras al aire, con entrega de cuerpos solo por diversion. Se que quizas es tonto lo que pienso. Alguien de mi generación me podrá decir que eso es lo mejor de la vida. Amar libremente, sin ataduras ni sentimientos de culpa.

No puedo pensar así.

Es por eso que esa mirada que me dieron. Esos mensajitos en papeles adornados con dibujitos que recibí me dejaron tan pensativo.

No quiero tener brazos en mi espalda que fehacientemente se que no me corresponden abrazar. Por que mi pensamiento del amor es otro. Trato de que sea hermoso.

Con esto no quiero decir que nunca he tenido un amor hermoso en mí. Por lo mismo lo se, ya que una vez lo tuve y lo perdí.

Sin embargo esa mirada, junto con ese juegos de personas jugando a ser niños me dejo así, un tanto afectado.

Insisto, muchos me dirán que soy torpe. Otros que debo aprovechar de vivir.

Sin embargo algo en mi me dice que no, que mi corazón esta vivo. Pero en otra parte. No en papelitos. No en miradas pasajeras. Sino en un hada voladora que vuela por los cielos. Que no se si la conozco, si ya la conocí, o si algún día la conoceré. Solo se que esta ahi. Cuidándome, protegiéndome. De verdad que no quiero ser como esos que hablan y aman el amor libre y sin represiones.

Para mi el amor es otra cosa. Espero no caer en esa cosa extraña, que por un momento de compañia, mi poco raciocinio le gane a mi corazón ilusionado.

No quiero, no quiero, no quiero, no quiero. De verdad no quiero.

Quiero seguir soñando, aunque sufra, o aunque llore.

Quiero seguir siendo nube viajera, junto con mis recuerdos y mis fantasiosos espejismos que estoy casi seguro que no ocurriran. (por lástima) pero al menos me recuerdan quien soy.

Vida mía, ayudame a entender que el aire y el viento se besan en cada amanecer. Estrellas iluminen las verdades solemnes de los deseos puros de los corazones que aún creen en aquella cosa llamada amor.

Necesito creer una vez mas que existes, pequeño animal con miedo llamado amor.

Necesito encontrarme contigo de frente. Amor real, amor sincero. Amor en ojos como algunos que alguna vez conocí.

Se que lo mas probable que no serán los mismos los que quieran agasajarme, sin embargo creo que existen mas ojos como aquellos que alguna vez me hicieron soñar y creer en el amor.

Se que existen ojos sinceros. Tal como los que una vez conocí y no se porque con mis miedos infundados deje escapar de mi lado.

Se que aún existen ojos bellos, quizas no serán los mismos, pero deben existir otros similares, igual de bellos, de hermosos, de sublimes, de mágicos, de esperanzadores. Simplemente igual de hermosos.

No quiero ser uno mas de los que creen que el amor es algo del momento.

Yo no soy así y no lo quiero ser.

Creo que nunca recuperaré esos ojos que alguna vez amé, y creo querer mucho aún.

Sin embargo cuan feliz me haría encontar unos tan bellos como esos, que con solo un parpadeo puedan crear un universo paralelo, en donde un beso sea llamado paraíso. Y un abrazo sea una cuna para mis deseos de amor sincero.

jueves, 4 de marzo de 2010

Si tan solo pudiera.

A veces me gustaría separar al alma de mi cuerpo, y sobrellevar en mí, solo mis ojos poco especiales, mis abrazos pocos acogedores, mis pasos torpes y sin sentido.


A veces deseo separar a mi alma de mis lágrimas y volverla pura, sencilla, transparente.


Muchas veces he pensado que mi cuerpo es un estorbo. Cada día esta más horrible, mas cabizbajo. Necesito separar a mi alma de mis manos. A mis dedos de tu cabello que aún se mecen sobre tu recuerdo.


Mi cuerpo es un estorbo, y mi alma desea volar, desea brillar por si sola, por si misma.


Tengo ganas de separarme de mi, de ser un poco menos horrendo, y de ser mas espiritual.


Haría tantas cosas si estuvieran a mi alcance!!!


Hasta mataría a mi vida por acompañarte de forma espiritual, de forma sagrada, de manera pura y sencilla.


Sería capaz de sacrificar mi vista y no ver nunca mas una puesta de sol, si con eso lograra que tus ojos la vean por siempre.


Si por mi fuera posible, me arrancaría mis brazos, con tal de que siempres sientas ese abrazo que tanto deseas.


Si por mi fuera me arrancaría mi alma y te la regalaría para que la pongas en tu ventana y te sientas observada cada vez que desees creer que alguien te espera.


Te regalaría mi espiritu para que lo tengas cerca para cada vez que necesites un abrazo, uno fuerte, uno verdadero, uno del corazón.


Si fuera por mi asesinaría este cuerpo que no me permite volar hasta ti. No me importaría morir.


Sin tan solo pudiera con mi alma hacerte sentir querida. Que no estas sola. Daría mi insignificante vida, con tal de estar a tu lado.


Si tan solo pudiera estar cerca tuyo, no me importaría morir y regalarte mi alma, para que sepas que siempre estare ahi para cuando me necesites, aunque sea en forma de espiritu, sobre una estrella. Iluminando cada una de tus lágrimas y transformándolas en sonrisas.


Si tan solo pudiera...
 

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